Archivo para mayo 2014

María Josefa en El Huerto de Jesús   Leave a comment

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Los que saben, afirman que el Huerto de Jesús, en El Llano de Alajuela, es una tradición de más de un siglo. Varias generaciones podemos constatar esta tradición bíblica, donde es conocida la imagen de Jesús en El Huerto, en plena paz, orando, rodeado de plantas y árboles.

Doña María Josefa Sibaja Villalobos, “doña Susa”, como es conocida en esta comunidad llanera, a esta fecha con noventa y cinco años de edad, recuerda haber visitado el Huerto de El Llano, a la edad de unos diez añitos, en compañía de algún familiar y hasta solita, según comentó.

“Mi padre, nos cuenta, funcionaba como cuidador de la Finca de don Luis, ubicada en Alajuela, donde está hoy la Urbanización Montenegro; ésta, una extensión enorme de terreno con lindos potreros, ríos, trapiche, un lugar riquísimo en frutas, verduras, plantas medicinales tradicionales llamadas llantén, yerbabuena, menta, manzanilla y un montón más. Allí estaba nuestra casita, sin luz eléctrica, con un río donde tomamos el agua cristalina y sin contaminantes, rodeada de pozas, plantaciones de café, guanábanas, zapotillos, matasanos, manzanas de agua, cerezas, pejibayes, guayabas, nísperos, guabas, y cuanta fruta Dios nos puso en la Tierra para nuestra alimentación y conservación”.

Doña Susa 002

A esa edad, sabía el significado del Huerto de Jesús. Era una devoción asistir a estas actividades, ante la presencia de Jesús arrodillado, mirando al Cielo, en posición de oración, rodeado de refrescante vegetación, frutas, verduras, hortalizas, plantas, donados por los fieles católicos, por las gentes pobres económicamente y por las gentes con más recursos en dinero; destacando al que menos tiene como la gente más devota, más desprendida y solidaria con el prójimo. Y la presencia de una alcancía, al lado de Jesús, para recoger algunos cinquitos.

Nos recuerda que la gente provenía de San Isidro, Carrizal, Desamparados, Río Segundo y otros pueblos alajuelenses, a caballo, en carreta, a pie, cargados con alimentos ofrecidos a la Iglesia para sus necesidades. Allí laboraba don “Pascualito”, no precisa su nombre y apellidos, pero sí lo describe como “el mayordomo de la Ermita, un señor bajito, redondito, con excelente cuchara para cocinar, rezar y encargado de las máscaras, muy entregado a la Ermita y su pueblo”.

Los rezos se extendían por todo el día: de seis de la mañana hasta que el sol se “apagara”, rezos de “patada larga” y no como los actuales que “duran un ratillo y aún así la gente se queja”, afirma con una linda sonrisa. Eran extensos pero se reponían con rico café, aguadulce, comidas, panes caseros, tamales y otras delicias. Nadie podía protestar por cansancio o sueño porque había comida en abundancia, preparada por excelentes cocineras, don que Dios puso a su disposición.

Y doña María Josefa, ¡qué memoria se maneja!. Un escrito de la Ermita de El Llano, indica que entre sus mayordomos contó con la colaboración de Don Juan Pascual Solano, el famoso “Pascualito”, hace casi un siglo.

Hoy, posiblemente, el Jesús en El Huerto que doña Susa besó y tocó, es el mismo que otras generaciones, en el 2014, intentamos revivir, quitándole algunos pedazos de adobes, polilla, hongos y comején para su instalación en nuestra Ermita de El Llano y seguir con nuestras tradiciones, costumbres y Fe, al servicio de la comunidad…

Publicado mayo 6, 2014 por José Manuel Morera Cabezas en Historias

El Llano de Alajuela, lucha por su Ermita Centenaria   Leave a comment

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La Ermita de Concepción El Llano, Alajuela, construida entre 1881-1883, declarada e incorporada al Patrimonio Histórico Arquitectónico y Cultural de Costa Rica, en el año 2000, su comunidad, hoy más que nunca, trabaja por el rescate y utilización de esta joya en adobes, ladrillo, calicanto, tejas y bahareque, forjada con trabajo y fe por el pueblo de El Llano, hace más de 132 años.

En marzo 2013, un grupo de ciudadanos decidieron la unión comunitaria para obtener lo que han obtenido, un año después de puro trabajo.

Recién constituida la Junta Pro Restauración-Administración de la Ermita, participó en el Certamen “Salvemos nuestro patrimonio arquitectónico”, patrocinado por el Ministerio de Cultura y Juventud, Patrimonio Cultural y el Colegio de Ingenieros y Arquitectos de Costa Rica.

El premio, por poca puntuación, casi lo logra la Ermita de El Llano, superada por la edificación representada en La Antigua Capitanía de Puerto Limón, un justo ganador.

La Junta no desmayó en sus propósitos, hasta lograr la valiosa ayuda de Patrimonio Cultural, asignando un presupuesto por 45 millones de colones para la restauración, pronto a dar inicio. Antes, se obtuvo un acuerdo con la Iglesia Católica, donde se acuerda, por un tiempo de cinco años (5), la administración y uso del edificio, siempre que el trabajo del grupo vecinal sea óptimo, en beneficio de ambas partes. El acuerdo, establece, entre otros puntos, la utilización del inmueble para actos litúrgicos y de tipo cultural.

Es urgente el compromiso de la comunidad, de sus fuerzas vivas, por el mantenimiento y uso de un edificio, después de obtener un reconocimiento histórico. No debemos olvidar nuestras raíces, nuestra identidad nacional.

“SER PATRIMONIO NACIONAL ES UN HONOR Y UN PRIVILEGIO QUE POCOS PUEDEN OSTENTAR”, dice en una publicación del Centro de Conservación Patrimonio Cultural. Nosotros, la Comunidad de El Llano, Alajuela, sentimos un gran orgullo, un honor y un privilegio tener de pie a la Ermita, símbolo alajuelense y Patrimonio Nacional.

Curemos sus grandes heridas, producidas por el pasar del tiempo, la Naturaleza, el vandalismo y la indiferencia. No olvidemos el esfuerzo de nuestros abuelos quienes lucharon y hasta presionaron con energía ante la Iglesia, para conseguir la autorización de construir la Casa de Dios y de los Llaneros. ¡Adelante, alajuelenses, la Ermita de El Llano y el nacimiento de esta población, fueron los pioneros en edificar la linda historia de Alajuela!

Sector Sur Ermita de El Llano, Alajuela. Foto 2014. Mayo.

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Publicado mayo 5, 2014 por José Manuel Morera Cabezas en Historias