Archivo para agosto 2008

Pedro Millón, el afilador   Leave a comment

“¡Afilo cuchillos, machetes, afilo de todo”! Con voz suave, sin interrumpir a nadie, quien anuncia y ofrece sus servicios, camina pausadamente por las aceras de la comunidad, cargando en sus hombros un original banco de madera, similar a un caballito de juguete. El señor afilador

Cinco herramientas utiliza en su oficio. En el original banquito, tiene muy bien atornillado el “esmeril manual”; al lado derecho ubica el “asentador” que es una piedra especial para emparejar el filo; en su cuerpo, porta la lima y la cuchilla, ambas ajustadas a la faja del pantalón, don Pedro Millón Castillo, hondureño,(“Catracho de corazón”, como se autodenomina) busca las herramientas que mantenemos en nuestros hogares, muchas veces abandonadas por falta de filo.

La misión de don Pedro es una: “echarle o hacer el filo” a las herramientas a un costo económico accesible a todos los bolsillos.

“Tengo una pala y un palín”, le dice un vecino.

“Tráigalas y se las dejo al punto, como navajas”.

Afirma con seguridad y orgullo “tener mucho rato en esto, son más de veinticinco años”.

Inicialmente, este oficio lo practicaba en Nicaragua. Años después, cambió de trabajo. En Honduras dedicó sus conocimientos a labores de cocina, en un restaurante. Así la fue pasando, ganándose la vida con mucho sacrificio y honradez.

Decidió organizar maletas y llega a nuestra tierra, Costa Rica, con el objetivo de seguir como “afilador”. Aquí ya tiene once años en este no muy imitado trabajo, con poca competencia ambulante, sólo a don Pedro Millón observamos y escuchamos en nuestros barrios. También, no es ajeno el ruido característico del esmeril al sacar chispa y brillante filo en las herramientas.

“Gracias a Dios, tengo buena clientela en casas de habitación, cantinas, sastrerías, carnicerías, escuelas; este trabajo lo hago por mi cuenta, es un trabajo propio, soy empleado y jefe”.

¡Qué no afila don Millón! Bueno, posiblemente no se compromete en afilar las hojas de afeitar, pero a todas las herramientas cortantes les hace frente. Sus mejores amigas y amigos son las palas, cinceles, palines, serruchos, picos, machetes, tijeras, cuchillos de cocina y otras.

Esta labor diaria, dice, le permite salir avante con la familia, conformada por la compañera y tres hijas. Afirma que la vida está durísima, pero su trabajo lo defiende hasta el final, porque de todas maneras “nadie me va a dar trabajo en una empresa, especialmente por mis casi sesenta años”; así que estas humildes herramientas son su apoyo y su trabajo.

Mientras le saca “filo” a un cuchillo grande, utilizado en labores agrícolas, cuenta que el invierno es desfavorable porque la gente no sale de sus casas. Además, se lamenta por la pérdida de su casa, producto del fuego devastador.

Don Pedro Millón Castillo, es un ejemplo de trabajo y honradez. Así se le enfrenta a la vida. Es un extranjero valioso que pisa nuestro suelo con la intención de sobrevivir, no representa una carga para el Estado, menos en violentar la hospitalidad del costarricense, como lo hacen muchos irresponsables que llegan con la mente y manos repletas de oscuros propósitos.

Cada ciudadano honesto, nacional o extranjero, debemos solidarizarnos con trabajadores de esta calidad. Todos podemos darle trabajo, porque todos tenemos herramientas urgentes de un “buen filo” y para esa función nadie mejor que el “catracho”, ya muy popular en nuestros vecindarios.

(Publicado en La Prensa Libre, Costa Rica,  Sección Comentarios, 18 octubre 2008).

(Publicado en EL VIGILANTE, periódico regional de Alajuela, Sección Huellas. Febrero 2009).

Publicado agosto 18, 2008 por José Manuel Morera Cabezas en Historias

Guardia Civil y material electoral   Leave a comment

Los funcionarios del Tribunal Supremo de Elecciones (T.S.E) y Registro Civil, nos preparamos para afrontar un nuevo proceso electoral, en nuestro país, Costa Rica, Centroamérica.

Desde el más sencillo puesto hasta los máximos representantes de estos Organismos Electorales, estamos comprometidos  a cumplir con lo encomendado, siempre con lealtad a la Patria, conscientes de nuestro sistema electoral, transparente a los ojos del mundo y propios.

En la entrega del material electoral para las elecciones generales y el recibo de la documentación con la decisión del ciudadano (votos), hemos compartido esa gran responsabilidad con el Guardia Civil Costarricense. Ellos, siempre con civismo, han colaborado con el funcionario electoral en giras por todo el territorio de Costa Rica, en la custodia de esta delicada documentación.

Me correspondió, junto a otros compañeros, internarnos en la montaña, montar en una panga, extensas caminatas, trepar a una avioneta o en un camión de carga, con el material y la presencia del Guardia Civil. Esto es hermoso.

No olvido una caminata allá en Upala (cantón de Alajuela, Costa Rica. C.A), cuando un miembro de la Fuerza Pública se apuntó para cargar en sus hombros la caja con los documentos electorales.

Allí, hemos estado los representantes del Tribunal Supremo de Elecciones con nuestro único armamento: cámara fotográfica, formularios para captar los datos personales del ciudadano  e imagen, cédulas de identidad para su entrega en la misma casa o campos de cultivo, interrumpir sus duras labores para entregarle las  cajDocumentación electoralas con papeletas de votación y otros trámites civiles. ¡Cuántas veces paralizamos la labor del campesino para entregar nuestro servicio!. ¡Cuánta emoción sentir su hospitalidad, su sencillez y admiración por los trabajadores de esta Institución!. Sin faltar, la invitación a un café con pan y natilla, una chorreada o una rica “aguadulce” (bebida característica del “Tico”, preparada con dulce extraído de la caña de azúcar). Así han sido nuestros trabajadores del campo.

Representa un privilegio compartir la presencia del Guardia Civil, quien colabora con la seguridad del funcionario y transporte del material electoral. En la montaña cargó la caja o los sacos con el voto de sus compatriotas. Un ejemplo de civismo y servicio a la Patria, por parte de nuestras autoridades del orden.

(Publicado El Heraldo, 25- 4- 2001)

(Publicado Eco Católico, 16 dic. 2001)

(Publicado El Alajuelense, La Nación, 29 noviembre 2001)

(Publicado en www.ticopage.com )

 

  Las fotografías que ilustran este escrito, corresponden a una gira de cedulación ambulante, o casa por casa.

  Aquí en la zona rural.

Guardia civil de Costa RicaMora carga caja electoralToyota del TSE

Publicado agosto 3, 2008 por José Manuel Morera Cabezas en Opinión

Un llamado a la sensibilidad social   Leave a comment

La siguiente reflexión fue publicada con mi firma por el Diario La Nación, Costa Rica, Sección Foro de La Nación, hace varios años, en 1990. Anteriormente, en 1985, el suplemento ALAJUELA EN LA NACION, lo acogió en sus páginas.

Por tener vigencia, la transcribo en este valioso espacio. La intención  es hacer conciencia en nuestra población, en todas las poblaciones, en todos los sectores sociales. Nuestro materialismo, violencia, consumo de drogas y corrupción, “hacen fiesta”, lo que se traduce en guerras, hambre y enfermedades,  pérdida de fé hacia un Ser Superior, abandono de valores morales  y otras prácticas no menos nocivas.

Más casos de violencia han sacudido nuestros hogares, acontecimientos que se suman a los innumerables violaciones que a diario se cometen contra nuestros niños.

Recientemente, el asesinato de una joven de catorce años, víctima de un drogadicto; la violación sexual contra tres niñas de doce, tres y nueve años de edad, obra ejecutada en el mismo núcleo familiar, por sus tíos y padre. Esto nos llena de amargura y pesimismo.

Lo señalado, escogido de algunas páginas de los diarios nacionales,  es común, pan de cada día, en nuestra sociedad. Cada día es más alarmante el incremento del uso y tráfico de drogas, el alcoholismo y sus consecuencias: crímenes, violaciones sexuales, accidentes laborales y en las carreteras, desaparición de menores y adolescentes, violación de los derechos en los niños y más situaciones.

Ante este panorama, la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) –  sobre el tema de la penetración de los narcóticos y el alcoholismo en el sector laboral mundial y a las violaciones de los derechos humanos en la niñez – han expresado que estos fenómenos van en alzada, en todo el mundo.

La O.I.T precisa en el estudio: “el abuso del alcohol y los narcóticos en el sector trabajador, causa anualmente pérdidas de miles de millones de dólares a las economías nacionales, debido al decaimiento de la producción y otros efectos perjudiciales. Cuanto mayor es el número de alcohólicos y drogadictos, más elevado es el índice de incumplimiento de tareas y de ausentismo”.

Con lo anterior, aumenta el número de accidentes de trabajo y disminuye la capacidad de la producción y la calidad de lo elaborado.

También, recalca el estudio con este ejemplo: “En el caso de los EEUU se considera al alcoholismo el cuarto problema más serio para la salud, superado sólo por las afecciones cardíacas, el cáncer y las enfermedades mentales”.

Estos dos males crónicos en la sociedad hacen posible también que las sociedades vivamos con más tensión y violencia: asesinatos, violaciones sexuales en mujeres y menores de edad, suicidios, brutales castigos protagonizados por padres a menores, el nacimiento de seres humanos deformados, la inmensa cantidad de accidentes en carreteras, los asaltos en residencias y establecimientos comerciales, enfermedades que causan en sus organismos, el daño económico, moral y de salud en miles de hogares y otras consecuencias que arruinan cada vez más el corazón de las sociedades.

Por otro lado, son alarmantes las estadísticas de la UNICEF que estima en 80 millones los niños desamparados, de los cuales 70 millones viven en países en desarrollo; destaca América Latina como una región donde el problema es desesperante.

En Costa Rica, las autoridades nacionales se muestran preocupadas por los actos  de vandalismo de la delincuencia y delitos de todo tipo sexual contra mujeres y niños, destacando que el alcohol y las drogas incitan a ejecutar gran cantidad de estos delitos donde intervienen jóvenes, niños, incluyendo al sector femenino.

Si considerable cantidad de jóvenes están cayendo en poder de las drogas y el licor, la delincuencia y otras prácticas; si nuestros niños son víctimas del adulto quien dispara el desamparo, la agresión sexual, explotación en el trabajo infantil, si son víctimas de brutales castigos; si propiciamos la desintegración familiar, si menospreciamos la fe cristiana, estamos creando un pueblo enfermo, una sociedad cada vez propensa a grandes problemas sociales y económicos, con hambre y miseria.

La droga y el alcohol son grandes fuentes productoras de riqueza material y económica, para unos; destrucción moral, física y muerte, para millones de niños y jóvenes – El diario La Nación del 16 de octubre de 1989 nos informó en un cable que en Estados Unidos de América nacen alrededor de 375.000 niños anualmente de madres drogadictas, mientras el hombre invierte  miles y miles de millones de dólares para la construcción y perfeccionamiento de armas de exterminio masivo; a la vez que, decenas de miles de niños mueren de hambre, desnutrición y diferentes enfermedades previsibles, tal el caso en Centroamérica, donde fallecen cada año más de 100.000 menores de cinco años a causa de enfermedades que bien son evitables (dato del mismo diario, EFE, Madrid).

Observemos el mundo y orientemos mejor nuestra sociedad. Todos: padres de familia, educadores, médicos, deportistas, comerciantes, escritores, científicos, medios de comunicación masiva, religiosos, partidos políticos y gobiernos, debemos inculcar los mejores valores morales, patrióticos y cristianos en ellos, quienes hoy se preparan para conducir los destinos de la Patria.

Hoy, en el 2008, desgraciadamente, las cifras han variado, no para el bien de nuestras sociedades.

Publicado agosto 1, 2008 por José Manuel Morera Cabezas en Opinión